¡Hey Hola!
Mira, yo admito que tengo un problema serio con los juegos raros. Y si encima traen un concepto absurdo que no habías visto en tu vida, ya me perdiste completamente. Siempre ando en la búsqueda de esas joyas escondidas para traérselas, de esas que no salen en los medios grandes pero que te sorprenden awebo. Entonces un día andaba navegando por Steam, como siempre sin hacer nada productivo, y me topo con un juego que se llama Squirrel With A Gun, o sea, Ardilla con un Arma, y carnal, con un título así no me puedes pedir que no le dé click. Era imposible ignorarlo.
Así que hoy les traigo Squirrel With A Gun, un juego donde el protagonista es una ardilla que, por razones que el universo todavía no me ha explicado, sabe disparar armas. Y no una pistolita de juguete, no, con arsenal completo. No sé quién le enseñó, no sé dónde entrenó, pero aquí estamos.
Historia
Bueno, empecemos por el principio, que es la narrativa de este título. La cosa arranca en un laboratorio donde, evidentemente, alguien tuvo la brillante idea de hacerle experimentos a esta ardilla. Pero el roedor no se deja, se escapa armando todo el caos necesario para salir de ahí, y ya de ahí en fuera, el open world es tuyo para seguir con el desmadre. Eso es todo. Historia terminada.
Y mira, la verdad es que el juego no brilla precisamente por su lore, y está bien, porque claramente esa nunca fue la intención. La narrativa existe nomás para tener algo que justifique lo que está pasando en pantalla, porque de lo contrario sería solo un sandbox con una ardilla armada y un montón de agentes secretos completamente incompetentes sueltos por el vecindario. Básicamente la historia es una excusa narrativa para otorgarle la Segunda Enmienda de los Estados Unidos al protagonista, y con eso el juego dice «ya, ahí está el contexto, diviértete.»

Gameplay
Miren, Squirrel With A Gun tiene un título que es básicamente un chiste en sí mismo, así que es completamente normal imaginar a los desarrolladores sentados en una junta diciéndose «bueno… ¿y ahora qué chingados hacemos con esto?» La respuesta fue la clásica: un sandbox donde puedes hacer tu desmadre al puro estilo del legendario Goat Simulator.

El loop de gameplay gira en torno a recolectar bellotas, que hay de dos tipos. Las normales las consigues por casi cualquier cosa: caminar, entrar a escondites, asaltar transeúntes con armas de fuego o hacer trucos con un carrito de juguete. Ya saben, lo que hace una ardilla común y corriente modificada por la CIA. Luego están las bellotas doradas, esas sí están escondidas estratégicamente en cada área con un número predeterminado. Muchas veces requieren secciones de plataformeo para llegar a ellas, y otras veces tienes que ejecutar acciones específicas para que el fruto seco dorado haga su aparición.
Ambos tipos de bellotas sirven como moneda para desbloquear contenido. Con cierta combinación mínima de normales y doradas puedes acceder a nuevas armas distribuidas por el mapa, las cuales a su vez te abren el camino hacia zonas que ni te habías imaginado explorar. Y las bellotas normales también desbloquean cosméticos que, adivinaron, están escondidos por todo el mapa.

Ahora bien, voy a ser completamente honesto con ustedes…
EL JUEGO ME ABURRIÓ.
PERDÓN. YO LO SÉ. ME ESTOY CONVIRTIENDO EN EL AMARGADO DE LA INTERNET. ¿CÓMO ES POSIBLE QUE EL JUEGO DE UNA ARDILLA CON UN ARMA NO ME DIVIERTA? ¿EN QUÉ MOMENTO PASÓ ESTO?
Les digo en qué momento: los controles. Eso es todo. Eso es el problema.
Se sienten torpes en todo momento, lentos, poco responsivos, y lo peor es que no mejoran ni con teclado ni con control, como si los devs hubieran dicho «así quedó, ya.» Quizás es cosa mía, quizás ya estoy grande para esto, pero en serio, con esos controles el juego simplemente no entra.
Las secciones de plataformeo las encontré medianamente tolerables, no me generaron estrés mayor, y supongo que eso es lo rescatable porque con este sistema de control cualquier sección de plataformeo exigente hubiera sido un desastre de proporciones bíblicas. Y la conducción… miren, debería ser divertida sobre el papel, pero no lo es. La cámara y el manejo al mismo tiempo simplemente no se sienten bien juntos, y ya. De hecho, si quieren ver cómo se hace bien ese tipo de conducción, échenle un ojo a Funi Raccoon Game, que de hecho es un proyecto que apoyé en Kickstarter, y ahí sí se siente natural. Aquí no.

En fin, mis quejas principales son esas: controles torpes, ritmo lento, y una boss fight que no me generó absolutamente nada. Y sí, lo admito públicamente: no terminé el juego. ¿Que me van a cancelar por no terminar un juego que no me gustó? Háganlo. Los espero.
Bueno, ya me calmé. Gracias por aguantarme, los aprecio.
Graficos
¿Qué más puedo decirles que no haya dicho ya? El movimiento se siente tosco y lento, eso ya lo establecimos. Pero hay algo más que me estuvo rondando la cabeza mientras jugaba, y es que visualmente el juego se nota que echó mano de varios assets genéricos de Unreal Engine, y ojo, no es ningún crimen hacer eso, muchos juegos indie lo hacen y está completamente bien. El problema es que cuando te apoyas demasiado en eso sin darle tu propio toque, el resultado es un juego que visualmente no tiene identidad propia, se ve como… genérico, pues. Como si lo hubieras visto antes en algún otro lado pero no recuerdas dónde. No es horrible, no ofende, pero tampoco te deja nada. Y ya, eso es todo lo que tengo que decir al respecto, no le voy a dar más vueltas. Sigamos.

Sonido
Honestamente, en el apartado audiovisual es más de lo mismo. No hay una identidad sonora fuerte que te deje marcado… salvo por el OST, que ahí sí hay momentos rescatables. Lo que más me quedó grabado es el tema de combate y sobre todo la canción del jefe del tanque, que tiene unas voces guturales que suenan bastante chidas y le dan personalidad al momento. Pero ya cuando llevas un buen rato atorado en esa pelea, que con estos controles es más de lo que quisieras, la canción empieza a desgastarse solita y pasa de «oye esto está chingón» a «por favor que esto termine.» Un buen loop musical puede sostener mucho, pero no puede sostenerlo todo.
Conclusion
Creo que a estas alturas ya saben perfectamente lo que les voy a decir, así que sin rodeos: no lo recomiendo. Así de sencillo. A menos que lo agarren en oferta bien perronsota y estén mentalmente preparados para la posibilidad de que fue una compra que no valió la pena, ahí quizás. Miren, yo genuinamente hubiera querido que el juego me gustara para podérselos recomendar con el corazón en la mano, pero sencillamente no se dio. Creo que simplemente no es mi tipo de juego, y si acaso le veo potencial de disfrute a alguien que le haya sacado risa el Goat Simulator en su momento, ese es el perfil. De ahí en más, no puedo venderles algo que a mí no me convenció.
Y miren, me siento algo raro siendo la nota discordante aquí, porque la mayoría de reseñas en Steam son positivas y a la comunidad en general le gustó, y no me siento del todo cómodo yendo contra la corriente. Pero esta es mi opinión, así al chile, sin filtro. Quizás me faltó meterle más horas para encontrarle más chiste, quizás soy yo, no lo sé. Lo que sí sé es que el juego no me enganchó, no me gustó, y esa es la neta.
Soy Ket, ¡nos vemos!










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