¡Hey Hola!
Si se vieron mi video de Combate Monero (y si no, cáiganle después de este, no sean gachos), ahí les conté que los de OribeWare Games andaban cocinando otro jueguito. Y estos carnales, por lo que se ve, traen un amor bien recio por el cómic mexicano y, de paso, son fans de los madrazos digitales. Pues dijeron: “¿Qué tal si hacemos nuestro propio cómic y de pilón un juego de peleas con temática de terror?”. Y así nació este juego llamado Mostroscopy.
Así que, sin darle más vueltas al lobby, vamos arrancando con la reseña de Mostroscopy de los compas de OribeWare Games.
Historia
La neta este juego no trae una historia principal como tal. Más bien cada mono trae su lore y sus motivaciones, y de repente unos sí conectan entre sí… o de plano no tienen nada que ver. No es como en The Black Heart (que también ya le hice reseña, para que no digan que no aviso) donde todo giraba en torno a llegar con el Final y ver qué pedo con sus broncas existenciales.
Ahora, sí tengo que admitir algo: la historia de origen o las motivaciones de los personajes a veces no empatan ni de chiste con lo que pasa en el final del arcade. Ejemplo: está el personaje llamado El Fausto, cuya bronca es quitarse una maldición. Ahí entra Margarita con su investigación y se da cuenta de que existe un grimorio que puede arreglar el asunto. Ese libro, según, está en manos de un tal Wolfram Drakenhaussen. Y luego ves que hay otro personaje que se apellida igual, el Graf Von Drakenhaussen, y pues uno de volada piensa: “¿Entonces esto se conecta o qué pedo?”. Pero no, nunca pasa.

Y ojo aquí: SPOILER ALERT, compa 🚨. Al final del arcade te topas con Starman, y después de darle en la torre a ese mono que, de paso, es un fastidio (mas al rato hablamos de este cabrón), resulta que el final es un cómic que dice: “Ah, es que Starman nomás quería ver si la Tierra estaba lista para amenazas cósmicas”. Y ya, se acabó. ¿Qué tiene que ver el inicio con ese final? Te respondo de una: absolutamente nada.

Así que sí, la historia se siente como una mera excusa para justificar el modo arcade y meter un jefe final. Ojo, no me quejo del todo, porque los diseños de los personajes están bien chingones y hasta dan ganas de saberles más el trasfondo, pero al final todo se siente medio desconectado, como cuando vez a Miku Hatsune, Bob Esponja, Joker y al Steve de Minecraft en Sonic Team Racing.
Gameplay
Ya dejando la historia de lado, vamos a lo bueno: el gameplay, porque al final del día Mostroscopy es un juego de peleas.
De entrada, aquí no ocupas andar haciendo medias lunas, cuartos de círculo o esas combinaciones de “pulgar ninja” que nomás le salen a los veteranos del arcade stick. No, señor. Los de OribeWare se aventaron un sistema más sencillo: un botón para golpe normal, uno para ataque especial, otro para guardia y uno para la burla (que la neta no entendí para qué diablos sirve, pero ahí está, como el botón que nunca usas en el control).
Esto lo hace más accesible para raza que no es tan clavada o que de plano no trae los reflejos de MkLeo, sino más bien los míos: lentos y con dedos mensos. Dependiendo de la dirección en que muevas el joystick, los ataques cambian. Por ejemplo, para atrás + ataque especial hace una cosa, y para delante + ataque especial hace otra. Y si aparte de eso dejas cargado el botón, pum, te sale un ataque mamalón tipo KOF.

También conservaron el auto combo de Combate Monero. O sea, presionas puro ataque normal como si no hubiera mañana y el mono se avienta un combo bastante vistoso, ya sea en el aire o en el suelo. Perfecto para los que jugamos con desesperación más que con técnica.
Ahora, hay detallitos que el juego no te explica y que medio se sienten escondidos. Por ejemplo: el agarre, que sirve para castigar al vato que se cubre todo el tiempo (ejecutado con ataque normal + guardia al mismo tiempo). O mecánicas como jump cancel, burst, guard escape, que ahí están, pero el juego nunca te dice cómo se hacen ni qué tan útiles son. Y pues carnal, si no se las enseñas a la raza, muchos nunca van a exprimir todo el jugo del sistema.
Supongo que son movimientos pensados más para los que ya traen callo en los juegos de peleas, pero aún así se extraña un tutorial aunque sea pequeño. Déjenme en los comentarios si ando mal o si ustedes descubrieron otra tecnica oculta.
Ahora sí, siendo sinceros, hay personajes que se sienten bien toscos. Yo quiero andar avanzando rápido y los monos se mueven como si tuvieran botas llenas de cemento. Y para acabarla de chingar: Starman. ¡Cómo me encabrona ese wey! 🤬 A veces parece diseñado nomás para hacerte sufrir. Si estás lejos, se pone a spamear una barrera de luz que tienes que bloquear sí o sí, y en cuanto te acercas, te dispara otra madre que te hace retroceder. Y así se la pasa en bucle. La frustración es real.

Dejando al troll cósmico de lado, hablemos de la barrita de abajo. Una vez llena, si presionas ataque normal + especial al mismo tiempo, activas el modo Mostro (que tampoco te lo explican, pero bueno). Con esto puedes lanzar de volada los movimientos cargados y darte la vuelta a una pelea que ya dabas por perdida. Está chido, aunque medio escondido.
Además de la historia medio, el juego trae varios modos de juego par que no te quedes nomás con el arcade. Está el clásico modo versus, para agarrarte a madrazos con los compas en local.
También está el modo online, que todavía anda en beta. La mala noticia es que no encontré ninguna partida… así que no sé si es porque nadie estaba conectado o porque el netcode anda morido. Así que por ahora no les puedo confirmar nada, pero ojalá lo pulan, porque un buen online siempre le da vida extra a este tipo de juegos.

Y está el modo reto, que básicamente es seguir una lista de instrucciones que aparecen en pantalla y ejecutarlas sin equivocarte ni una sola vez. Si fallas, pues ya valiste. Lo vas intentando hasta que termines con el personaje que traigas seleccionado. Si lo que buscabas era un desafío a pesar de los controles accesibles, este es tu modo.
En conclusión: el gameplay es simple, accesible y divertido, con controles fáciles de agarrar hasta para el público casual. Podría compararlo con Smash Bros en el sentido de que cualquiera puede entrarle, pero al mismo tiempo es otra experiencia totalmente distinta.
Gráficos
La neta sí se nota un brinco bien grande en gráficos si comparas Mostroscopy con Combate Monero. Se nota que hay un mejor modelado. Además, el estilo que cambia entre blanco y negro y a color le da un toque bien único, como si estuvieras viendo una de esas peliculas mexicanas de los 50’s, en especial las de terror y luchadores tipo El Santo o Blue Demon. La atmósfera quedó chingona, la verdad.
Y si hablamos del roster, uff. Se nota la creatividad. Tienen monstruos mexicanos clásicos como La Llorona o El Charro Negro, pero cada diseño trae un estilo muy chingón, nada genérico. O sea, no es el típico “monstruo random con poderes oscuros”, aquí sí se siente la mano mexicana en cada personaje, y eso jala bastante la vista.

Eso sí, Mostroscopy trae sus detallitos. Cuando andas revisando los controles y movimientos especiales, en español el texto como que se desborda del modal, se ve medio feo. Por suerte no afecta la visibilidad, pero sí da la impresión de que el juego se hizo bolas con los idiomas. Supongo que es porque está traducido a varios, y justo con el español tronó la maqueta.
En general, los gráficos, la ambientación y los personajes me encantaron. Todo muy bien logrado, con un estilo único que no ves en cualquier juego de peleas. Esos detallitos del menú son lo de menos, nada que un buen parche pueda arreglar.
Sonido
Ya para cerrar, hablemos del sonido, que la neta está bien, cumple sin hacer mucho alboroto. Los efectos de sonido están ok, nada que te vuele la tapa de los oídos, pero tampoco algo que digas “qué feo sonó eso”. Y algunos personajes traen actuación de voz, lo cual está chingon porque le da más vida a las peleas.
En cuanto a la música, los de OribeWare sabían perfectamente a qué le tiraban: se fueron con el surf rock y el rockabilly, géneros que, siendo sinceros, ya están casados con la vibra de Halloween. O sea, escuchas eso y en automático piensas en calabazas, disfraces piratas mal hechos y dulces rancios de oferta.
Un detallito chido es que Mostroscopy trae una rocola en el menú, para que pongas las rolas del juego. Y entre los créditos me topé con un nombre conocido: Kevin MacLeod. Para los que no lo ubiquen, este vato es como el santo patrono de la música royalty free, con más de dos mil canciones bajo la manga. Literal, si viste un video random de YouTube entre 2008 y 2015, seguro escuchaste una rola suya. Nomás quería mencionarlo… porque la neta quería rellenar el guion.
En general, el sonido es cumplidor: funcional, sin fallar, con musiquita que ambienta bien y con unos detallitos que le dan sabor propio. No se roba el show, pero tampoco estorba.
Conclusion
En conclusión, Mostroscopy es de esos juegos que se nota clarito que están hechos con cariño al cómic mexicano y a los madrazos digitales. La historia, pues sí, es excusa para meter un modo arcade que otra cosa, pero lo que de veras brilla es el gameplay sencillo, los personajes bien diseñados y esa atmósfera bien sabrosa inspirada en las pelis de terror y luchadores de los 50’s.
Claro, trae sus cosas: que si el menú en español se descuadra, que si Starman anda de castroso spameando poderes como si fuera el típico compa que nomás juega con Rugal, o que si algunas mecánicas nunca te las explican. Pero fuera de eso, el juego entrega lo que promete: peleas accesibles, vistosas y con mucho estilo propio.
Si eres de los que ya trae callo en juegos de peleas, échale un ojo al modo reto; ahí puedes ver qué tan sencillos se sienten los controles y decidir si te cuadran o no. Igual entiendo que algunos más experimentados pueden encontrar este sistema demasiado light, pero pues también hay raza que lo va a agradecer porque no todos tienen manos de pianista para ejecutar medias lunas y cancels a la perfección.
Así que si lo que quieres es probar algo distinto, con sabor bien mexicano, o si simplemente te da risa la idea de agarrarte a madrazos contra la Llorona, el Charro Negro o cualquier monstruo sacado de nuestro folclor, Mostroscopy sí vale la pena darle chance.
Y ya sabes: aquí no ocupas ser dios del arcade stick. Basta con tener ganas de soltar golpes y pasarla chingon.
Soy Ket ¡nos vemos!










0 comentarios